domingo, 17 de julio de 2011

                                                              


       Para la decoración debemos volcar toda nuestra creatividad e imaginación y no caer en opciones recurrentes, se debe buscar la originalidad, modernidad y buen gusto, logrando a su vez que el cuarto transmita tranquilidad y sea un lugar donde nuestros hijos se identifiquen y se sientan a gusto. Los detalles dependerán de la disponibilidad de espacio y dinero con que contemos, intentando lograr no sólo un ambiente agradable sino también funcional. Para los bebés ese ambiente es donde pasarán gran parte del día, ya sea durmiendo, alimentándose, cambiándose los pañales, etc., y los niños, pasarán también su tiempo jugando, haciendo sus tareas o descansando, pero principalmente será “su” espacio íntimo, su refugio.
En el caso de los bebés, incluyendo a los niños preescolares, son los padres los que generalmente deciden qué hacer en el cuarto; caso contrario sucede con los escolares, que ya tienen claro lo que les gusta, y los padres sólo nos limitaremos a plasmar sus deseos adecuándolos a la decoración y armonía del dormitorio.
El punto de partida es elegir un tema para la decoración, y comprar todo de acuerdo al tema elegido:
• Ropa de cama: sábanas, edredón, fundas de almohadas, detalles para los parachoques (en el caso de los bebés).
• Cuadros, postres o murales: en algunos temas los encontrarás en alto relieve, bordados, con aplicaciones, etc. Los murales están de moda para los niños más grandes, siendo adecuados para cuartos grandes y espaciosos.
• Accesorios: lámparas, adornos; y para el bebé el móvil de la cuna, juguetes colgantes para las manijas de la puerta, closet, tiradores para los cajones
• Cenefa: las puedes encontrar de papel adhesivo o de madera, sobre la cual se colocan los motivos siendo versátiles al poder cambiar los motivos con el tiempo. También puedes pintar la cenefa sobre la pared.
El color del cuarto y la cenefa dependen del tamaño y amplitud del mismo, los cuartos chicos requieren colores claros, incluso sin cenefa; los cuartos grandes pueden usar colores fuertes, combinación de dos colores y hasta la inclusión de murales en una o varias de las paredes. Para el caso de los bebés serán los padres los que decidan, pero deben tener en cuenta que los colores deben transmitir tranquilidad. En el caso de los niños escolares se debe tomar en cuenta su opinión, si ellos no se sienten identificados con el color, no se sentirán a gusto con el ambiente y lo rechazarán.
Es recomendable usar tonos claros, cálidos y luminosos son los ideales, dejando los colores fuertes para los accesorios, cuadros, una de las paredes, etc. Si tu hijo le gustan los colores fuertes y el cuarto es lo suficientemente amplio, sugiérele pintar una o dos de las paredes con su color preferido o colocar los accesorios basándose en su color elegido.
No debes llenar el cuarto de mobiliario, darle lo estrictamente necesario es lo mejor. También se debe buscar muebles que sean para el tamaño del pequeño, para que se sienta cómodo. Así como en el jardín de infancia o en el nido tienen estas comodidades, ellos las deben tener en sus dormitorios. La cama debe ser baja para permitirles subir y bajar con comodidad, la mesa y silla de trabajo o juego también debe estar acorde a su altura, evitando que al sentarse tengan los pies colgando y los brazos en alto.
Tampoco es recomendable llenar el cuarto de aparatos como televisión, computadora, videojuegos, estos aparatos deben estar fuera de la habitación para promover el compartir con el resto de la familia. Lo que sí se debe considerar es un pequeño equipo de sonido para poder escuchar música mientras juegan, duermen o simplemente pasan un rato en su cuarto

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